El poliamor ¿Cómo es eso de amar a varios?

Me pareció que habían discusiones abiertas aquí sobre el poliamor, dados algunos de los recurrentes conversantes. Sin embargo, vamos a introducirlo:

poliamor

El poliamor ¿Cómo es eso de amar a varios?

Ana Teresa Trujillo Arroyo

@anatetrujilloa

 

El término “poliamor” significa “amar a varios”.  Es un término acuñado para personas que sostienen relaciones amorosas, afectivas y sexuales duraderas con varias personas al mismo tiempo, con el consentimiento de las partes involucradas.  Ha sido utlizado por separado por varias personas: Morning Glory, en su artículo “A bouquet of Lovers” (1990) exhorta al uso del término. Sin embargo, el término aparece ocasionalmente desde los años 60s e incluso dentro del círculo de poliamoroso se ha usado, en especial hacia los años 20s.

El poliamor Implica madurez mental y emocional, pues las personas que lo practican cumplen con las mismas responsabilidades de tener una sola pareja, sólo que comparten diferentes dimensiones del amor con otras. No se trata de una forma de permitir la promiscuidad ni el intercambio de parejas, pues de hecho las personas poliamorosas tienen parejas estables, con las que cuentan emocional, espiritual, mental  y físicamente, aunque entre ellas no necesariamente se relacionen entre sí. De hecho, muchas establecen proyectos de vida en conjunto, con las respectivas implicaciones económicas y afectivas, incluyendo el tener hijos, cohabitar y criarlos bajo ese modelo de familia.

Las formas del poliamor varían, desde los matrimonios liberales hasta los “clanes”, en los que de alguna manera todos se relacionan con todos en diferente grado.  Existen otras variantes, como la polifidelidad, en la que varias personas se relacionan entre sí, pero sólo entre el mismo grupo.

No se debe confundir el término “relación abierta” con poliamor, pues muchas relaciones abiertas permiten el sexo con otras personas fuera de la relación primaria, pero el poliamor implica relaciones más profundas, independientemente de la orientación sexual de las personas, porque el poliamor llama a la inclusión, así que abarca lo hétero y lo homosexual . Incluso hay quienes se describen como poliamorosos, aunque sólo tengan relaciones afectivas fuera de su relación primaria.

También hay quien tiene varias parejas, pero alguna o algunas de ellas sólo mantienen una relación con esa persona. Tal es el caso de Leo, quien hasta hace poco se enteró de que había un término para su estilo de vida:  él tiene 4 parejas a las que afirma amar y saber que es amado, con una tiene 5 años de relación, con otras 2 años, con otras 1 año y hace poco empezó una cuarta. Sólo dos de ellas se conocen entre sí y tienen otra pareja heterosexual. “A veces me siento como ´Big love´, pero son ellas quiénes han asumido no estar con otro hombre, yo le es doy total libertad, no soy quién para restringirlas ni juzgarlas”.

Las relaciones poliamorosas se toman tan en serio como las relaciones monógamas tradicionales y las personas que lo practican suelen tener tanta credibilidad moral como quienes “se dedican a una sola pareja”, sólo que han asumido la postura de que el amor tiene muchas dimensiones que a veces una sola persona no llena y señalan preferir ser abiertos en ese sentido a caer en lo que llaman la “hipocresía de la fidelidad”. Incluso, parten de ciertos principios, entre los que destacan:

–          Honestidad y respeto, que consiste en darle el valor a la palabra, en ser uno mismo y ser transparente con quien o quienes se comparte. Implica asumir un compromiso y no mentir, incluyendo la omisión.

–          Fidelidad, entendiéndose como asumir el compromiso de la relación con alguien. La fidelidad es entender que si bien se tienen beneficios, las relaciones implican responsabilidades.

–          Comunicación y negociación. Ello implica aclarar las reglas del juego, incluso entre todas las partes involucradas. Tengamos en cuenta que como la relación poliamorosa dista de lo tradicional e implica diferentes puntos de vista, siempre se está negociando y conversando para evitar decepciones, aclarar expectativas  y solventar daños.

–          Desapego, que implica que las partes involucradas han hecho consciente que las parejas no son propiedad de otras y que se puede disfrutar de una persona aunque comparta emociones, gustos y cama con otras. Quien está en una relación poliamorosa disfruta de la persona porque está consciente de que esta otra ha asumido un compromiso, además de que estar con otra no implicará que deje de quererla o dedicarle.

–          Comprensión, que implica entender que la pareja tiene otras necesidades que posiblemente no pueda cumplir. Ello no implica celos, sino asumir el que se puede sentir alegría viendo a la pareja disfrutando de otra relación, simplemente porque esa persona es feliz.

Por supuesto que hay detractores y posturas opuestas, tanto desde el punto de vista sociológico, psicológico, religioso y amoroso, que señalan que el poliamor es una justificación para las relaciones utilitarias, que el amor disminuye si se comparte o que la naturaleza humana es la tener un solo objeto de deseo para una sola persona, aunque por otro lado quienes la defienden indican que el amor es indivisible y que se vive en distintos niveles, tal como una madre que tiene varios hijos.

Asimismo, hay quienes señalan que las relaciones poliamorososas tienen tendencia al fracaso, pero de eso tampoco hay un estándar. En primer lugar, porque esas relaciones no se andan publicitando ni buscan adeptos. En segundo porque no hay números que digan cuáles relaciones poliamorososas han sido “exitosas o no”, ni parámetros que midan cuál es el éxito de una relación poliamorosa, pues para algunos es exitosa simplemente por el hecho de haber vivido la experiencia. En tercero, porque tampoco se precisa el número de relaciones monógamas “exitosas”, no se ha definido hasta qué punto lo son ni se ha hecho un contraste científico teniendo en cuenta que muchas han culminado en divorcios, continuación de la relación por fachada o continuas infidelidades.

De cualquier manera, sea la relación que se tenga con la pareja, lo importante es tener como base la comunicación y las reglas claras, teniendo especialmente en cuenta que los malentendidos traen sobreentendidos. Recordemos que cuando dos personas se unen,  se parte de la norma tácita de que fidelidad implica estar atado a una persona en todo sentido, así que si desean practicarlo, deben tener presente que es un contrato verbal que se debe discutir y negociar.

(Se puede difundir, indicando la fuente).

((Nota aclaratoria: El anterior artículo tiene fines estrictamente periodísticos. Creo en la libertad de elección, siempre que no haga daño a los demás, por eso procuro difundir información de todo tipo, incluso de temas tabú. Sin embargo, no significa que necesariamente adopte ciertas posturas como decisión de vida, aunque estoy completamente abierta a la libre discusión del tema, pues esa esa la idea)).

Un pensamiento en “El poliamor ¿Cómo es eso de amar a varios?

  1. Me encantó. Llevo tiempo queriendo discutir seriamente el tema con alguien desde los múltiples puntos de vista religiosos, sociológicos, psicológicos y demás. Hay detalles importantes respesto a aquello y todos los puntos de vista son válidos pero, mas importante, debe haber un punto intermedio en donde todos concuerdan, ya sea a favor o en contra y a partir de ello, una conclusión que vaya más allá de “a unos les gusta y a otros no”.

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